domingo, 28 de mayo de 2017

FOR SALE

¿Qué porque me he ido de facebook?, esperaba explicarlo en un video pero como no termino de perfilar la idea lo haré en principio por este medio aunque no descarte el audiovisual del todo.
Hace algún tiempo que no me encuentro del todo...¿feliz?, si , feliz, con esta red social por motivos personales.
Siendo como soy una persona de mente dispersa la mayoría del tiempo, pero muy crítica en el poco que me dedico a ser serio, comencé a notar que lo que en un principio se me antojaba o me habían vendido, no como una red social, sino como LA RED definitiva, la que dejaba a las demás como simples chats de amiguetes, la que conseguía reunir a amigos distantes en tiempo y espacio, la que creaba grupos de afinidad intelectual, la que te permitía participar y hacer cómplice de tus vivencias a los demás, esa red terminaría por ser la misma mierda que todas las demás.
Lo que en un principio fue un patio de ideas personales y colectivas fue desvariando en un mercado del capital mas agresivo.
Como siempre todo lo bueno que tiene el ser humano acaba pudriéndolo el ser humano. Con la idea de que Facebook era el portal en el cual encontrarse todos para hablar, discutir, compartir y comunicarse, con una idea tan genial y altruista, quien se iba a negar a tomar lo que esta red te ofrecía y gratis...nadie.
El problema surge cuando empiezas a entender que esa gratuidad no es tanta, cuando entiendes que mientras tu, amparándote en la bella idea del colectivismo cultural que te vendían, cuelgas aunque sea en "privado" tus fotos, tus videos, tus pensamientos, etc. ,  los señores de Facebook se hacen más y más millonarios a costa de unos datos que tu, engañado repito por la bondad de una idea les has regalado.
Quizás muchos penséis que si que todo esto es cierto, pero que lo aceptáis y estáis dispuestos a que vendan vuestros datos ya que al fin y al cabo es un buen medio para seguir en contacto con los demás y que si para eso hay que despojarse de nuestra privacidad pues bueno, tampoco es para tanto siendo esa  precisamente la maldad de Facebook, que ha conseguido, sin robar, hacerse rico con nuestras vidas, recuerdos y emociones.
Yo como hace tantísimo tiempo he vuelto a escoger y retornar a mi blog donde no entra nadie, nadie me critica, escribo lo que me apetece y consigo que mi anodina vida no le interese ni a Facebook.